Ocho semanas llevamos ya de confinamiento y la incertidumbre en todos los ámbitos no deja de aumentar. ¿Volveremos algún día a la normalidad?¿Será como la conocíamos antes? ¿Qué pasará con nuestros trabajos?¿Y con nuestros hijos?¿Podrán volver a la escuela y no quedarse rezagados?

 

Educación a distancia en nuestros hogares

La verdad es que la lista de preguntas es interminable y por desgracia, no hay una respuesta fiable a corto plazo. Y es que ante esta situación, son muchas las familias que están preocupadas por la situación en relación al curso académico de sus hijos.

Es muy posible que las clases normales no empiecen dentro de seis meses y puede provocar cierto retraso  académico en los jóvenes. Sin embargo, no tiene realmente por qué ser así. Vivimos en tiempos donde la tecnología puede lograr cosas realmente espectaculares.

Lo curioso es que antes de la situación con el COVID-19 había muchas voces, entre ellas de grandes pedagogos que reclamaban una educación más flexible, con menos horas en clase y con algunas materias o actividades a distancia.

Ahora, con la situación actual, no ha habido más remedio. Pero ¿a qué reto se enfrentan realmente nuestros hijos?¿Y los padres?¿Estamos realmente preparados?

 

Ventajas de la educación a distancia

 

Son muchos los profesores y docentes que anteriormente, ya defendían los beneficios de una educación en línea. Mayor accesibilidad, mayor flexibilidad, menos tiempo en desplazamientos y un sinfín de ventajas.

Por supuesto no todo es una panacea, y también tiene sus contras. Pero dada la situación  y revolución tecnológica en la que nos encontramos, cada vez será más frecuente que los profesores o tutores se cuelen en nuestro hogar para ayudar  a nuestros hijos con su educación.

clases a distancia

No obstante, aún queda mucho trabajo por hacer. Y es que, debido a la extraordinaria situación que vivimos actualmente con el Covid-19, muchos docentes se han dado cuenta ( y muchos otros ya lo sabían) de las carencias y mejoras que son necesarias en este ámbito. De hecho, se han dado cuenta de otras muchas cosas.

 

Aprender mientras enseñas a distancia

 

Como te decía, son muchos los docentes que han tenido que reinventarse y ponerse las pilas para poder paliar y lidiar con la situación. Muchos de ellos coinciden en que al enseñar en la distancia eres consciente de multitud de factores de los que teníamos mayor o menor conocimiento.

 

 

Enseñando a distancia descubres

Falta de formación a los docentes:  en especial de recursos, aplicaciones o herramientas  informáticas que ayuden a sus alumnos a entender mejor los conocimientos impartidos. En numerosas ocasiones, los estudiantes conocen mejor estos recursos que los propios profesores.

Falta de recursos para mejorar la experiencia de los alumnos:  Sistema educativo poco innovador o novedoso en el que se echa en falta material o instrumentos de apoyo a la comprensión e interiorización de nuevos conocimientos.

Mayor facilidad para ser más conciso y preciso en las explicaciones: Si tienes un tema en el que tratar o incluso te grabas para pasarle la lección a tus alumnos, es cierto que puedes ser más preciso.  E incluso ahondar más en la temática. Por el contrario, se pierde espontaneidad.

Mayor dificultad para enseñar habilidades blandas:  A través de una pantalla no es imposible, pero resulta sustancialmente más difícil enseñar otro tipo de valores o habilidades como el trabajo en equipo, la creatividad o la empatía. Desde luego, es necesaria una mejora en los procesos y herramientas de las que disponemos actualmente.

Posibilidad de reducción de tiempo lectivo: En los países nórdicos ( referentes mundiales por sus exitosos modelos  educativos), ya han llevado a cabo disminuciones de horas lectivas. Además, han cambiado el formato tradicional, liberando a los pequeños de tareas tediosas en casa y fomentando su creatividad y espíritu crítico.

Las universidades e institutos deben ponerse al día: Las empresas no dejan de repetir que los programas formativos actuales de las universidades se están quedando anticuados y obsoletos para la situación de hoy en día.

Programas formativos con 20 años son prehistóricos si tenemos en cuenta cuánto avanzan los diferentes campos relativos en la sociedad gracias a la tecnología. Y no me refiero, a formar alumnos únicamente, sino poner especial énfasis en profesores y docentes.Al final y al cabo, son  o somos los encargados de ¨educar¨ a generaciones futuras.

 

 

clases telematicas colegio

Necesidad de mejora por parte de la Administración: Las administraciones públicas deben de mejorar sus recursos digitales y preparar una plataforma para poder realizar videollamadas, subir documentos, hacer actividades, comentar dudas…

Son varias las webs que ofrecen servicios similares, pero no terminan de hacerse un hueco entre la educación primaria y secundaria, ya que en la universidad si son más comunes. Así que, en mi opinión sería especialmente interesante la unificación de todos ellos en una multiplataforma general  educativa.

 

¿Realmente estamos enseñando a nuestros hijos?¿O sólo los ¨educamos¨?

 

Siempre ha existido una línea fina entre quien debe asumir la mayor parte de la responsabilidad a la hora de educar a un niño- ¿Corresponde esta tarea a la familia? ¿al profesor? ¿A ambos quizás? Y en este caso, ¿quien ostenta la mayor responsabilidad?

Mi experiencia como docente me ha enseñado patrones que repetimos hasta la saciedad, como preguntar ¿Por qué? cuando algún alumno ha tenido una conducta incorrecta o mandamos callar cuando hay cierto revuelo. ¿No estamos de esta forma coartando su libertad de expresión?

Los días se repiten uno detrás de otros, al igual que los años académicos. Con sistemas, pruebas y metodologías que llevan perennes en el sistema educativo durante demasiado tiempo. Incluso la distribución en filas sigue estando latente hoy en día.

El resultado, es que unos pocos que no entienden o aprenden de la misma forma que los otros ( ninguno lo hacemos igual, porque todos somos diferentes) pierden el interés y la atención. Y como consecuencia se comportan incorrectamente afectando a los niveles de interés y comprensión de sus compañeros.

El resultado final, es peor del esperado, especialmente en alumnos con una buena actitud. Acrecentando además su frustración, poca motivación y desgana. Es como el ejemplo de la manzana podrida en un cesto, que contagia.

La conclusión y la de muchos educadores, docentes, profesores, padres, alumnos y apasionados de la educación y el aprendizaje, es que el modelo está pidiendo una cambio radical a gritos. Ya no se trata de educar a nuestros hijos, sino de enseñar.

Es decir, dotarlo de herramientas para que sean más creativos, resolutivos, dinámicos, emprendedores y empáticos. Habilidades que sin duda van a necesitar en el feroz mercado laboral que se nos viene encima.

 

Pros y contras de la educación a distancia o en línea

 

Bueno pues como todo en esta vida, tenemos que hablar de luces  y sombras. Determinar cuales son las debilidades para mejorarlas y las fortalezas para reforzarlas.

 

Ventajas de la educación  a distancia 

 

Aumenta la flexibilidad de tiempos y horarios: flexibilidad para organizar sus tareas durante el día sin tanta presión, con descansos que ellos mismos determinen según sea necesario. Este factor les ha permitido mejorar considerablemente.

Desaparición del bullying: Aunque es cierto que siempre puede haber casos de ciberacoso, los casos son mucho  menores. Además es más fácil demostrar un ciber acoso que un caso de acoso escolar.

Aumento de la notoriedad del homeschooling: Aquellos defensores de la educación en casa, por fin están siendo escuchados y tomados en serio. Los que más se han preparado en este sentido, son los que pueden ofrecer una mejor ayuda a sus pequeños. Además está demostrado, que estos alumnos son más autónomos y tienen mayores facilidades para la organización y la planificación.

 

Desventajas de la educación  a distancia 

 

Mayor desigualdad en familias con pocos recursos: familias con bajos antecedentes educativos, barreras lingüísticas o falta de recursos físicos como ordenadores o Internet de alta velocidad, no pueden o tienen dificultades para  apoyar el aprendizaje a distancia de sus hijos.

 

Entonces..¿ Cómo educamos a  nuestros hijos?

 

Es ahora cuando tanto familias, sindicatos, como centros educativos deberían de hablar para que a la vuelta a clase se tengan en cuenta los aspectos que se han aprendido durante este periodo, y que sin duda, pueden ayudar a mejorar a los alumnos.

Hoy en día con la incertidumbre que vivimos, somos conscientes de que sin vacuna no se van a poder hacer clases grupales, o al menos con grandes grupos.  Por ello, puede resultar muy interesante dividir las clases en presenciales y telemáticas, donde los estudiantes puedan estudiar a su ritmo pero con el apoyo de profesores y compañeros.

clases online

Siempre nos quejamos de que el sistema educativo hay que cambiarlo, de que no sirve aprender lo mismo año tras año, de que hoy día los colegios no deben ser transmisores de conocimiento sino de transformación. Ya que el conocimiento está a un solo click.

Pero es cierto que no es solo la información sino el tiempo, la flexibilidad, la inclusión, la atención individualizada que puede existir. Sabiendo mezclar ambos tipos de enseñanza todos saldremos ganando, porque crearemos una sociedad mejor preparada y un mundo mejor en el que vivir.

¿Quién no quiere eso para sus hijos? ¿Deberíamos de aprovechar este punto de inflexión para coger los aspectos positivos del aprendizaje a distancia y aplicarlos en la educación formal?

Espero tus comentarios.